lunes, noviembre 14, 2005

Terminar para amar (¿o Vice versa?)

Volví a verlo después de mucho. Terminamos lo que siempre quise comenzar.
Me explico...
Nos conocimos con calor. Miradas de arena, movimientos de baile y miradas que intentaban ser disimuladas como ostigosas.
A dos horas 45 de Santiago, bajo un sol que nos tiñó de dorado y un par de copas que destaparon la inhibición, comenzó lo que hoy se ha dado por concluido.
Fueron quince días de encuentros y desencuentros. Era obvio que nos buscábamos, había uno de esos códigos implícitos que hacen más fácil el acercamiento pero hacen dudar si uno no estará jugando solo.
Finalmente ,una noche que salí a caminar después de roces femeninos y costumbristas más que nada, nos topamos.
Me sonrío. Decidí seguir caminando. Había que hacerlo creer que él tomó la iniciativa para que no se sienta cohibido. Entonces, me saludó y sonreí. En seguida supe que no volvería a casa en un largo rato.
Fumamos, bebimos vino, caminamos y, sin decir nuestros nombres, contamos todo aquello que jamás pensamos decir.
Fue entonces, mientras mirabamos puntos brillantes en el techo negro, cuando decidí atacar: miré exactamente como uno debe mirar para generar la acción.
No alcanzó a estar en mi boca cuando mi mano ya había abierto el cierre de su pantalón. Tamaño justo, sabor perfecto: una noche que recién comenzaba para nosotros.
Y no terminó. No la noche, sino la acción.
La nieve no permite gozar como cuando se vuela.
Tomé la desición de jamás volver a "eskiar".
Me dejó en casa no sin antes dejar marcado un terreno que había sido suyo.
Volví a la vida con cemento y me encerré por tiempo indefinido a olvidar el deporte blanco.
No fue fácil: masturbé peluches, arañe los muros, comí barro y tragué la misma cocecha que había sembrado. Y pasó.
La vida da recompenzas.
Como cada mes, este fin de semana me alejé del cemento para volar en la arena. Nos encontramos y esta vez lo saludé yo. Habían pasado 7 años; aún así, un río me estremeció el paso al curzarnos.
Esta vez nos sentamos en una mesa de un restaurante frente al mar. Comimos mariscos y caminamos frente al cuadro azul.
AL llegar a su guarida, no alcanzó a abrir la puerta cuando me tenía de rodillas frente a lo que durante años pensé había sido un sueño y pesadilla. El olor era el mismo y volví a los 23 de esos años.
Cuando estuvo como la roca que nos cobijó alguna vez, dejé que introdujerasu sexo cuantas vecez quisiera por todos los orificios de mi ser.
Y cuando desperté a cada gaviota con mis gritos extasiados y él me miraba deseando prolongar el momento, caminé sin retorno a mi ciudad.
Terminé lo que siempre quise comenzar.
Con crueldad me vengué del vicio que estampó la noche a mi ser.
Quizás ahora, pueda comenzar a amar de verdad.

9 Comments:

Blogger Niko Rojas said...

buen post. realidades diferentes, pero lo mismo nos pasa a todos con otros nombres y rostros.

10:01 a. m.  
Blogger Loreto! said...

al leer este escrito, me pareció haber vivido algo similar... sólo que en escenarios distintos...

3:52 p. m.  
Blogger Rey muerto said...

crueldad sería haberlo dejado a medias de la sesión y que la película se la acabara de guionar el mismo en el baño saboreando orificios de porcelana y no los de tu ser.

Pero si sirvió de algo cerrar el círculo, entonces estuvo bien apostatar.

9:46 a. m.  
Blogger Mar said...

Espero que ahora, como tú dices, puedas amar de verdad!
Te sigo leyendo!
Un beso.
PD. A ver si un día de estos despierto también a las gaviotas

3:22 p. m.  
Blogger Alacran... es mi naturaleza... said...

Los circulos cerrados, las cuentas saldadas... no es facil aprender a vivir sin algo que resolver...

9:02 a. m.  
Blogger Nulo said...

las cosas siempre pasan por algo..amenos q uno evite q pasen ...quizas para evitar surir o para solo tener el conformismo del pasado..un beso..chau

5:29 a. m.  
Blogger anibal said...

Me gusto, sobre todo eso "marco un terreno que habia sido suyo"... TOTAL... UN GUSTO

8:11 p. m.  
Blogger Mar said...

Pasé y dejé un saludo.
Y un gran beso!

3:45 p. m.  
Blogger Porrita said...

siempre es un placer leerte...

5:26 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home